miércoles, 30 de marzo de 2011

Racismo

Mucha gente piensa que los inmigrantes son malísimos porque vienen a nuestro país a quitarnos el trabajo, abusar de las ayudas sociales, saturar la sanidad... Obviamente, esto no es más que una conclusión sacada sin haber estudiado primero los datos y tomando sólo como referencia lo que sale en la televisión. Desmontemos cada mentira de manera individual:

Nos quitan el trabajo: normalmente, las personas extrajeras acaban aceptando aquellos trabajos que los autóctonos rechazamos. Habrá quién diga: “pero ellos trabajan por menos salario que nosotros”; y yo me pregunto, ¿quién tiene la culpa de ello? El trabajador inmigrante no tiene la culpa, la tiene el empresario que se aprovecha de que una persona necesita algo de dinero para poder mandar a su país y encima cuenta con la barrera que supone muchas veces su color de piel o su acento.

Abusan de las ayudas sociales: otra mentira más. Tomando los datos de 2008 de Bizkaia, sólo el 5% de población era inmigrante ,de los que el 36,2% cobró la renta básica en algún momento. Aquí se queda la investigación de los que defienden esta idea, pero si seguimos estudiando los datos, veremos que entre los que han cobrado la renta básica en algún momento de su vida, sólo el 7% de los inmigrantes la han cobrado durante más de seis años, respecto al 43% de los nacionales. En resumen, el inmigrante busca alternativas mientras cobra la renta básica mientras que muchos nacionales se pasan años y años cobrándola.

Saturan la sanidad pública: veamos los datos de la primera mitad de junio de 2008, en este caso en Catalunya, aunque los resultados son extrapolables a cualquier otra autonomía. En cuanto a las visitas al médico de cabecera, el 12% de los autóctonos frente al 9,9% de los extranjeros. Si miramos las hospitalizaciones, 8% de los nacionales frente al 7% inmigrante. Estudiando las mamografías, 8,7% frente a un 5,7%. Como se demuestra con estos datos, otra mentira.

Dicho esto, creo que queda claro que el discurso racista que llevan hoy en día muchos políticos no tiene base fundamentada, y quiero acabar con una reflexión: ¿no queremos a los inmigrantes, o no queremos a los inmigrantes pobres? Porque a la Preysler, nacida en Filipinas, nadie le hace ascos y es sólo un ejemplo. ¿Es racismo o aporofobia? No voy a contestar a esta pregunta, dejaré que la sociedad lo haga por mí:



Por favor, fanáticos de intereconomía, ahorraos el comentario sobre Wyoming y laSexta.

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martes, 29 de marzo de 2011

10 razones para no creer en las visitas extraterrestes

Mucha gente especula sobre si nos visitan o no los extraterrestes. Navegando por distintos foros y blogs, aquí os dejo una recopilación de 10 razones para no creer esta teoría

1.- Ni una prueba. A pesar de las toneladas de testimonios y presuntas imágenes y vídeos de OVNI, a día de hoy no existe ni una sola fotografía que muestre claramente una nave alienígena o un organismo extraterrestre. O lo que es todavía más importante, no disponemos ni de medio gramo de chatarra ni de medio nanogramo de presunto material genético alienígena.

2.- Todos somos humanos. Siempre se presenta a los extraterrestres con aspecto humanoide: simetría bilateral, bípedos con cuatro extremidades, dos ojos, nariz, boca, etc. Las probabilidades de que la evolución haya producido dos organismos semejantes a partir de orígenes distintos de la vida son extremadamente escasas.

3.- Estás muy lejos. Las distancias entre estrellas son enormes, y representando la velocidad de la luz un límite infranqueable para la materia, un viaje interestelar tripulado llevaría tanto tiempo que en muchos casos incluso sería necesaria una «nave colonia», capaz de albergar en su seno una civilización durante muchas generaciones. Hasta las estrellas más cercanas suponen un serio problema de tiempo: una nave viajando a la mitad de la velocidad de la luz tardaría más de 16 años en ir y volver a Proxima Centauri (la estrella más cercana), un poco lento para un programa de experimentación. Otras estrellas lejanas, como Rigel, exigirían 1700 años solo para uno de los trayectos.

4.- Iluminati. Con más de cuarenta años de ufología moderna, es muy poco probable que todos los gobiernos del mundo hayan conseguido ocultar completamente las numerosas “presuntas pruebas” acerca de tales “visitas”. Las cuáles además y en más de una ocasión, según los propios ufólogos, han sucedido con “multitud de espectadores” o a la vista de varios “lugares públicos”.

5.- Somos el centro del universo. Existen descripciones de decenas de «especies» extraterrestres diferentes, y todas nos visitan a nosotros. Si hay tantas civilizaciones visitantes, hay que asumir que la vida inteligente en el universo es muy abundante, lo que exigiría pensar a su vez que los planetas con vida como la Tierra serían innumerables. ¿Porqué precisamente nos visitan tanto a nosotros?

6.- ¿O más bien estamos en las afueras? En el caso contrario, y si la inteligencia es poco abundante en el cosmos, la probabilidad de que decenas de especies inteligentes visiten un planeta situado en los confines de la galaxia resulta difícil de considerar.

7.- Tranquilidad extraterrestre. Los creyentes en el fenómeno OVNI afirman que ya nos visitaban en tiempos precolombinos o del antiguo egipto. No es muy probable que durante miles de años se mantenga la misma pauta de observación, sin contactar o sin variar los métodos de acercamiento. Nos deberían conocer ya de sobra.

8.- No hay nada como hacerlo tu mismo. Si nos encontramos (como parece) en “fase de observación”, y habida cuenta de los impedimentos anteriores, cabría esperar que una especie inteligente no enviara naves tripuladas a observar un nuevo planeta, sino sondas automáticas. De igual forma, no sería necesario acercarse hasta la superficie para estudiar la vida del planeta, una especie con la tecnología suficiente como para llegar hasta aquí podría hacerlo desde la órbita terrestre sin ningún problema.

9.- Unos tanto y otros tan poco. El fenómeno de avistamiento no es homogéneo. Si las visitas fueran tan reales y frecuentes como se pretende, no sería lógico que algunas personas hayan visto y sigan viendo numerosos OVNI, mientras que la inmensa mayoría no haya visto ninguno.

10.- Tulipán. Es incongruente que, por un lado, los visitantes pretendan permanecer ocultos durante miles de años y por otro, utilicen naves brillantes y llenas de luces que aumentan su visibilidad.
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