jueves, 31 de marzo de 2011

Obama armará a los rebeldes libios

Es sabida por todos la relación de la familia Bin Laden con los Estados Unidos, y se ha especulado mucho sobre el nivel de conocimiento que tenía el gobierno americano presidido por Bush sobre lo que pasaría el 11 de septiembre de 2001. Pero el tema que nos concierne no es el de aquellos atentados, sino de lo que está pasando en Libia.

Anoche, la agencia Reuters filtró una noticia diciendo que el premio nobel de la paz había aprobado una orden secreta que permite saltarse a la ligera el embargo internacional de armas impuesto al país norteafricano y armar a los rebeldes en la guerra contra el régimen de Gadafi. Además, reconoció ayer que varios agentes de la CIA se encuentran en el país desde hace semanas y han encontrado enlaces entre las fuerzas rebeldes y Al Qaeda y Hezbollah.

Dicho esto, cualquier persona es capaz de llegar a la conclusión de que proporcionar armas a los insurgentes supondría que parte de las mismas llegarían a manos de las peores personas que habitan nuestro planeta, según el gobierno de EEUU, ¿no?

Cuando comenzó la acción aliada para “salvar a los civiles y prevenir una posible catástrofe humanitaria” EEUU llevó la voz cantante, pero pronto quiso ceder el mando de la operación. ¿Sospechoso? Pues un poco sí, ya que tenía a la CIA y a varios aviones y portaaviones en la zona. Desde luego que ya sabían perfectamente el rumbo que tomaría la guerra, y que con la exclusión aérea únicamente no sería suficiente para conseguir el fin que persiguen: el petróleo libio.

Más de una vez han dicho que el objetivo final no es derrocar a Gadafi, pero nunca han afirmado con rotundidad lo que buscan; que no es más que poner un gobierno controlado por ellos mismos que permita a las petroleras hacer negocio en uno de los yacimientos más baratos de petróleo. Un régimen como el que instauró Italia en 1951 al conceder la independencia Libia, con el rey Idris I, al cual derrocó Gadafi en 1969.

La historia se repite una vez más, apenas hay diferencias entre Libia e Iraq.

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miércoles, 30 de marzo de 2011

El PP no quiere el final de ETA

Es algo que ya dije la semana pasada al hacerse pública la ilegalización, o mejor dicho la no legalización, de Sortu; pero lo de las últimas 24h ha superado la barrera de lo que un ser humano del estado español puede admitir.

Anoche, salió el tan laureado presidente de honor del Partido Popular, José María Aznar, acusando al gobierno “socialista” de Zapatero de negociar con la banda. ¿Pero que mierda de acusación es esta? Ahora se ha sabido que se negoció, es algo objetivo, sin segundas interpretaciones ni vueltas de tuerca posibles.

Hagamos memoria: el 16 de septiembre de 1998, en mitad de la primera legislatura de Aznar, ETA anunció una tregua indefinida. Aznar hizo unas declaraciones denominando a ETA como “Movimiento Vasco de Liberación”. Apenas mes y medio después, el 3 de octubre, el presidente del gobierno anuncia que se comenzarían los contactos con la banda armada. Pasada una semana, el congreso de los diputados pide, por unanimidad, medidas a favor de los presos de ETA. El gobierno informa, el 4 de noviembre (ver vídeo) de que va a negociar con la banda, denominándola, otra vez, como el “Movimiento Vasco de Liberación” y el 18 de diciembre, Aznar ordena el traslado de 21 presos etarras a cárceles más próximas a Euskal Herria.



¿Qué ha cambiado para que el discurso de este señor sea tan distinto, cuando el conflicto a solucionar es el mismo? Que ni él ni su partido están en el gobierno, y hasta que esto cambie, no quieren el final de ETA. Por supuesto, hacer esto público les supondría perder a su militancia de base y simpatizantes, que fieles a sus principios, desean el fin de la banda, se lleve el mérito el dirigente que se lo lleve.

Recordatorio de fechas: Ministerio del Interior

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