jueves, 21 de abril de 2011

Esbozo económico de los primeros 10 años de la URSS

Tanto el comunismo de guerra como la NEP se circunscriben a unas circunstancias en las que el proletariado soviético realizo las reformas de carácter democrático y progresista que la burguesía rusa había sido incapaz de realizar al ser imposible que jugara un papel progresista por estar totalmente ligada al imperialismo.

Es un tema muy general así que no podemos más que hacer un esbozo. Cada tipo de medidas hay que entenderlas en su contexto, empecemos.

Comunismo de guerra: control total por parte del estado de la economía, cuya prioridad principal es la guerra. En esta época no se tolerarían reivindicaciones de sectores del campesinado y la pequeña burguesía que luego si se toleraron con la NEP, como el derecho de los campesinos a disponer del fruto de su trabajo y a comerciar con él, esta era una de las principales reivindicaciones de Kronstdat. En esta época incluso se hablo de militarizar los sindicatos en las fabricas, esto es, organización militar de las fabricas.

NEP, New Economic Policy (Nueva Política Económica): fue un retroceso en la edificación de la economía socialista; el propio Lenin lo reconoció, pero fue empujado por las circunstancias. Tras la guerra se deja paso a la iniciativa privada a pequeña escala. Aquí había discrepancias entre los bolcheviques: tenemos a la oposición de izquierdas, que defendía un mayor control de la economía del que se hizo, como por ejemplo un impuesto especial al campo para industrializar las ciudades e ir cerrando así la brecha que había entre ambos, o la polémica sobre el monopolio del comercio exterior, sobre la que adjunto un pequeño escrito:

La memoria de Monty Johnstone es convenientemente corta porque no hacía ni cinco años siquiera que “Stalin y la mayoría del Partido” (por ejemplo, Bujarin) habían defendido la supresión del monopolio del Estado sobre el comercio exterior y, de hecho, el 12 de octubre de 1922 el Comité Central aprobó una resolución introduciendo reformas parciales en el mismo, que aunque en apariencia eran intrascendentes, en realidad lo abolían; el propio Lenin las calificó de sabotaje. La Obras Completas de Lenin en ruso contienen toda una serie de cartas en las que apela a Trotsky para formar un bloque con él para luchar por mantener dicho monopolio. Así, el 13 de diciembre de 1922, Lenin escribe a Trotsky: “En cualquier situación, te rogaría que en el próximo plenario te encargaras de defender nuestro punto de vista común acerca de la necesidad incondicional de mantener y fortalecer el monopolio del comercio exterior” (Obras Completas, vol. 54, p. 324, edición rusa).

Por otro lado estaba la derecha bolchevique, representada por Bujarin, cuya consigna era decirle a los campesinos "enriqueceos" (literalmente). El centro del partido bolchevique, representado por Stalin, Zinoviev y Camenev (el triunvirato) se apoyaron en la derecha del partido contra la izquierda, y aunque no llevaron a cabo al pie de la letra esa consigna, si se le acerco bastante. Por esa política, durante la NEP se enriqueció el campesino rico (Kulak) que cuando vio agotado su modelo de negocio bajo la NEP, entró en conflicto con el estado soviético, lo que llevo a un boicot de la economía por parte de estos, que provocó una hambruna importante en toda la URSS en la que murieron muchos trabajadores. El paso a la economía planificada y a los planes quinquenales fue forzado por la situación y no estuvo bien planificado; fue porque la dirección dejó crecer a la burguesía campesina, que se les subieron a las barbas.

Algunos viejos bolcheviques de la oposición de izquierdas, como Pehobrazhensky, que se encontraba en el exilio, tras el cambio de política económica consideró que los hechos habían dado la razón a la izquierda bolchevique y volvió a la URSS. Fue enjuiciado y asesinado en 1936 en las grandes purgas junto a otros muchos de todas las corrientes del partido bolchevique.

Escrito por Liñares.

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lunes, 18 de abril de 2011

La ley de D'Hondt

Nuestro sistema democrático se basa en esta estupenda ley, con las consecuencias que ello supone. Gracias a ella, el bipartidismo es fomentado de una manera increíble, convirtiendo a los partidos mayoritarios en cada vez más mayoritarios y condenando a los pequeños a desaparecer.

Desgraciadamente, este sistema no es exclusivo de nuestro país, sino que se utiliza en muchos otros países como Argentina, Bélgica, Francia, Japón, Turquía... Consiste en hacer divisiones de los votos (V) que recibe cada partido de forma progresiva, es decir V/1, V/2, V/3, V/4... Se sigue dividiendo tantas veces como sea necesario y se cogen los números más grandes a la hora de repartir los escaños del congreso.

En la tabla de abajo (click para ampliar) vemos cómo se discrimina a los partidos con menos votos, suponiendo que los escaños a repartir son 21, indicando entre corchetes ([]) el orden de la secuencia.


En el estado español, según las últimas elecciones, los votos necesarios (aproximadamente) para lograr un escaño en cada partido quedarían así: PSOE 65.000, PP 66.000, UPyD 300.000 e IU 480.000.

No es justo que, para obtener un escaño, unos necesiten casi medio millón de votos, mientras que a otros les vale con apenas 65.000. Esta ley fomenta unas elecciones bipartidistas dando opción al votante a que piense, que si su voto va destinado a otros partidos que no sean PSOE o PP, su voto no valdrá prácticamente para nada, dándole lugar a escoger una de las dos opciones mayoritarias, ya que con esta ley, ni IU ni UPyD podrán optar a más. Esta es la razón del famoso “voto útil” de las últimas elecciones generales de 2008.

En noviembre de 2010, IU llevó al congreso una propuesta para eliminar esta ley, y que las elecciones fuesen democráticas de verdad por primera vez en nuestra historia, recordando que el Tribunal Constitucional ya rechazó esta ley a la hora de elegir a los senadores autonómicos.

Intentaron defender algo tan simple como 1 persona = 1 voto.

No se ha vuelto a hablar de esta propuesta.

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